La prensa norteamericana escribe la crónica de su propia muerte
Publicaciones como la de Paul Gillin: “Newspaper Death Watch”, o el artículo de Jill Lepore en New Yorker hablan de muerte sin tapujos. Pese a ser un tema recurrente, la amenaza de la prensa papel coincide con una crisis planetaria necesitada de cambios radicales y firmes en los modelos de negocio y en los contenidos de los propios medios. Para muchos la muerte será dejar de ser lo que eran, para otros, la desaparición. La tragedia ya ha sido anunciada incontables veces y, como tantas veces, será el tiempo y no los gurús, quien dirá cuántos sobreviven a ella.